sábado, 30 de abril de 2022

El traje del entrenador

Aprovechando la pandemia o sencillamente por haber coincidido, se han producido algunos cambios en un deporte, el baloncesto, que se ha caracterizado a lo largo de su historia por haber cambiado y evolucionado.

Alguna de estas cosas parece que van a permanecer y no necesariamente están bien o sencillamente a mi no me gustan.

Entre lo que me gusta está el "play-in" de la NBA que da un valor añadido al final de la temporada regular.

Entre lo que no me gusta está la vestimenta de los entrenadores de la NBA, (en Europa se ha vuelto al traje). Desconozco de quién ha sido la idea, si del patrocinador deportivo, NIKE, o fruto de un acuerdo de los entrenadores en conjunto o decisión del comisionado Adam Silver. Tampoco se sabe si volverán los trajes la temporada que viene o en algún momento.

El chándal que se ha impuesto entre los cuerpos técnicos de las distintas franquicias le sienta como un tiro a algunos entrenadores, en especial a los más mayores. Como a Gregg Popovich.


Otros como el técnico de los Knicks de Nueva York, Tom Thibodeau, parecen ese vecino con el que te cruzas el domingo en la escalera. El chándal tiene su momento, ojo, para hacer deporte, para el entrenamiento o para estar cómodo en casa. 



Mejor, aunque esté en su habitual tono protestón. 

Peor.

Aunque parezca que para coger (se) un rebote el chándal es mejor en el caso del entrenador, (Vogel de los Lakers en la foto) no lo es.

Mejor ¿no?

En mi opinión el traje dignifica la profesión. Mejora al poco agraciado, al mayor y la figura del que está bajo de forma. Solo hay que verlo en los partidos del baloncesto europeo.

Por no hablar del espectáculo que fue ver a los técnicos de chándal y con la mascarilla dando vueltas de la oreja al cuello y muchos de ellos quitándose el cubrebocas para dar instrucciones en grito, para luego volver a ponérsela cuando estaba callado ya sin espurreo... En Europa por lo menos al entrenador principal le dejaban estar sin ella durante el partido.



Solo veo bien vestido al equipo técnico de Miami Heat, supongo que por tener de presidente a todo un dandi como es Pat Riley. Pantalón de vestir y polo con Erik Spoelstra al frente, que también es por estar delgado, claro.

 

Y es que hay algunos que han decidido saltarse la norma de vestir todo el cuerpo técnico con equipación deportiva. Por ejemplo Quin Snyder, el técnico de los Jazz, que ha ido transformándose en su carrera como entrenador, pareciendo al principio un ejecutivo hasta ser ahora una especie de aficionado al surf, solo que en Utah me parece que poca playa.

De Wall Street.

Corbata fuera hace un par de años.

Surfing USA...

Algunos de los entrenadores que han sido jugadores hasta hace poco no desentonan tanto. En mi opinión Steve Nash o Ime Udoka. O será por llevar unos colores más agraciados. Y también es verdad que el que es elegante y tiene porte se puede poner casi lo que quiera.

Udoka (Celtics) y Nash (Nets).

Otras que han desaparecido, como los trajes y corbatas en los entrenadores de la NBA, han sido las “cheerleaders” del Real Madrid. Florentino Pérez debería volver a contratarlas que tampoco cobrarían tanto (y más después de haberse conocido que el Madrid de baloncesto maneja la temporada 2021/22 un presupuesto de 44 millones de euros). Y si a alguno le parece que lo de las animadoras es machista, que contraten también algún hombre para completar lo que llaman ahora “conjunto de animación”, como hacen en otros clubes en Europa y en Estados Unidos, donde los bailes alegran mucho los tiempos muertos, demasiados para mi gusto. 



domingo, 10 de abril de 2022

El (vano) lío de Laso

La ristra de derrotas que ha sufrido el Real Madrid de baloncesto en los últimos partidos no es definitiva. Aunque no pinte bien, sigue vivo y si gana los playoffs de ACB y Euroliga se olvidará todo el lío que se ha montado al apartar el entrenador Pablo Laso a sus jugadores Thomas Heurtel y Trey Hopkins.

Los forofos alabarán a Laso diciendo que supo atajar el problema en forma de cáncer en el vestuario. Pero ni siquiera ha habido despido, ha sido un “a tu casa sin jugar, apartado del equipo y búscate otro que te quiera…”, sin dejar que den su versión los jugadores. Los trapos sucios se limpian dentro del vestuario, ellos no hablan ¿bajo pena de multa?, pero el señor Laso sale a una rueda de prensa sin la más mínima muestra de empatía con sus subordinados, en especial con un jugador, Thompkins, que lleva bajo sus órdenes tantos años. 

Todo este lío, que además puede resultar inútil, viene por lo que se llama un ataque de entrenador de libro (ya hablé en su día de este fenómeno). Me parece que su gran palmarés como entrenador del Madrid se le puede haber subido a la cabeza, se le ve ¿endiosado?... pero al mismo tiempo intentando hablar con un tono despreocupado, como sin darle importancia, mirando en ocasiones hacia abajo, lo que resulta peor.

He tenido la suerte de ver la primera parte de la rueda de prensa en Movistar Plus (las fotos las he hecho de su Canal Vamos). Si las mismas se leen en algún medio, aparecen escritas por el periodista sin contar las pausas (todos esos “eeehhh”) y sin relatar las caras o el tono utilizado por el entrenador de Vitoria, si mide o no sus palabras. Y encima ni ponen las fotos de esta rueda de prensa, utilizan una foto de archivo y a volar.

Las palabras exactas de Laso:

“No juegan por decisión técnica"… (para y medio sonríe, como se ve en la foto) 

"Eeehhh… no hay mayor historia". (Corte de la realización televisiva). "Bueno, esto es una decisión mía… eeehhh… considerando que los jugadores que ahora mismo eeehhh… están en el equipo, los trece jugadores que ahora mismo tengo en el equipo… eeehhh… tengo la confianza plena en que de aquí al resto de temporada van a jugar a su mejor nivel y vamos a volver a ser el equipo que todos queremos ver”.

Pilar Casado periodista de la COPE y Movistar Plus le pregunta: “¿Es definitiva o reconducible?”

-“Definitiva” La respuesta de Laso es tajante y con esa cara de suficiencia (abajo), parece decir que al que no le guste que se fastidie.


Intentó medir lo que decía, pero al utilizar la palabra “confianza” dio a entender que esos jugadores como mínimo han cuestionado la suya. Sin saber lo que ha pasado tiene que ser muy grave para no poderse arreglar. ¿O es que ya no hay ganas? Sea lo que sea, demuestra que su gestión del grupo esta temporada ha sido un fracaso. 

En el resto de sus declaraciones se relajó más y dijo obviedades. Sin una pequeña muestra de humildad respondió que no es su peor momento como entrenador del Madrid y tal y cual, con ese aire entre risueño y prepotente. Es verdad que aquella expulsión en silla de ruedas sí que fue tocar fondo. “Si me llegan a decir que a 9 de abril el equipo iba a ganar la Supercopa, jugar la final de Copa y tener el factor cancha en el playoff de la Euroliga igual lo hubiéramos firmado tomando un café”, comentó también según el Diario AS.

El entrenador no debe ser el protagonista.

Dan ganas de reír (por no llorar) al escucharle, tras perder 15 de 26 partidos: Los sentimientos de los aficionados del Real Madrid, a los que nunca nombró, le traen al fresco. 

Olvida además que los seguidores del baloncesto queremos divertirnos, ver a buenos jugadores como Heurtel o Thompkins o al propio Laso cuando jugaba. No a un señor exaltado en el banquillo protestando todo el rato.

Y encima no es el único así, hay mucho técnico enloquecido, por muy buenos que sean todos ellos, incluido Laso, sobre todo en Europa; Jasikevicius, Obradovic, Messina… y también en baloncesto de formación que es peor…

Yo pienso que este hombre, que ha sido el entrenador de una gran etapa de la historia del Real Madrid, siendo importante su papel (vuelvo a recalcar que los que juegan son los jugadores), no ha evolucionado bien. En mi opinión se ha refinado muy poco en estos más de diez años como entrenador del Madrid, como ejemplo sus tacos en las ruedas de prensa y tiempos muertos. No me lo quiero imaginar a solas, entrenando o en el vestuario. Al contrario, va a peor, cada vez se le ve más enfadado con todo en la banda.

Después del confinamiento por la pandemia y tras perder la liga ACB en la llamada "burbuja" de Valencia, ni a semifinales llegó el equipo, cuando no hubo público en la temporada siguiente le dio por gritar todo el partido. No se le oía más que a él. Me pareció lamentable y cansino, como esos entrenadores de cantera que no paran de gritar, a veces a dúo (excepto cuando dan por perdido el partido, claro).

¿Se imagina el lector que en el trabajo apareciera su jefe y se pusiera detrás de su silla y empezara a gritar “Bieeeeen… la tecla de encender el ordenador, bieeen, enciéndelo… Vamoooos… abre el programa… Vengaaaa… dale a la tecla F4… bieeeeeen…. Escaneaaaa… Bieeennn, F5… nooooooo, F5 no F4, pero ¡¡qué haces!! cómo lo tengo que decir… ¡si la culpa es mía por ponerte! (varios tacos)”

¿De verdad los jugadores no saben cuándo y cómo hacer un bloqueo, tirar o demás, fundamentos que llevan haciendo desde muy pequeños? ¿No lo ha explicado Laso en los entrenamientos, no saben las jugadas? ¿Son tan torpes que hay que ser un bruto y un patán con ellos? Por no hablar de sus tiempos muertos que definitivamente no son su fuerte, (algunos que se ven en la tele son el tren de la risa y otros la bronca padre).

Al no ganar como antaño, se multiplicaron esas alabadas por la prensa “lasinas”, así las llaman, con todos los “Ronceros” con la baba caída. Como las reprimendas de Obradovic o Jasikevicius, que se asumen como algo normal en el deporte de élite (pero que algunos copian) y que ya casi no se ven en la NBA. Comportamientos que en cualquier otro entorno laboral se verían como acoso y serían denunciados, si hay valor para hacerlo, claro. 

Por si fuera poco, el juego del Real Madrid ya no es lo que era antes con él, está cada vez más atenazado por su deseo de controlarlo todo. Pero sin que Laso sea justo con todos sus subordinados, ojo: hay jugadores como Sergio Llull, que se puede tirar once triples y fallarlos todos, y además se le puede ir la cabeza, que no pasa nada, y eso que es el capitán, o Rudy en menor medida. Y otros, al mínimo fallo, al banquillo con reprimenda.

Lo peor, para él, es que esta comparecencia la hizo en solitario y sin papeles escritos, pagado de sí mismo. ¿Dónde estaban los capitanes? Sin nadie de la directiva, asumiendo él solito la decisión. 

Pienso que los directivos lo tienen todo a su favor. Si remonta el equipo pues estupendo. Y si se hunde, pues no tienen más que despedirlo a él, sin ninguna responsabilidad de ellos en el asunto.

Además de mala evolución, torpe, torpe, Laso…

viernes, 25 de marzo de 2022

Parecidos ¿razonables?: Daimiel y Florentino

Viendo el otro día a Antoni Daimiel en el programa Generación NBA de Movistar Plus estaba yo diciéndome que me recordaba a alguien, pero no sabía bien a quién... hasta que lo vi claro: Daimiel me recuerda cada día más a Florentino Pérez. No es que sean parecidos físicamente ni en la forma de vestir, sus profesiones son distintas, pero conforme pasan los años a Daimiel (52 años, nació en 1970) le veo gestos parecidos a los del presidente del Real Madrid. No se, un aire. Y supongo que nos va pasando a todos a medida que cumplimos años, se descuelgan los carrillos, los párpados, en especial si se trasnocha tanto para retransmitir la NBA... una alegría, vamos.

Alguno me dirá que para nada, pero le pido que por favor lo vea más detenidamente. A ver si no va a ser un hijo o familiar de Florentino jejeje.

En este plano Antoni parece decir: "Kylian Mbappé ha nacido para jugar en el Real Madrid"







Y si no me compra nadie ese parecido voy con otro:



Neven Spahija (1962) hoy entrenador del Baskonia, se parece cada día más al humorista jerezano Luis Lara (1976), más conocido como el Comandante Lara. ¿Este parecido es o no razonable?


A veces me parece que Neven va a contar unos chistes... 

Xavi Hernández, hoy entrenador del Barcelona. con el Comandante Lara ¿o es Spahija?

El polifacético Comandante Lara pertenece a una familia de cantaores flamencos y estudió periodismo en la Universidad de Sevilla. Aparte de sus monólogos y actuaciones humorísticas, ha ganado concursos de cante y tiene relación con el deporte, ya que participa desde hace muchos años en un programa deportivo de la emisora andaluza Canal Sur radio. Ha trabajado también en programas como "El Larguero" de la Cadena Ser, además de escribir una columna semanal en la sección de deportes del diario de Jerez La Voz. 

Como se puede ver, no soy el primero al que se le ha ocurrido el parecido. En esta foto los propios Spahija y Lara tal y como comparte el segundo en sus redes sociales.


sábado, 26 de febrero de 2022

Vamos a jugar sin base

El Real Madrid de Pablo Laso está dando señales de agotamiento en los últimos partidos, aunque es difícil hacer predicciones en deporte, la temporada es muy larga, mañana todo puede cambiar y el Madrid ganar todo lo que queda en juego, claro.

Sin embargo, es evidente que el equipo ha perdido en estas dos últimas temporadas la alegría en su juego, corren y anotan cada vez menos. Lo han apuntado en un artículo del 26/02/2022 en el Diario As ante las bajas anotaciones de los blancos (“Laso, tenemos un problema” se titula). La derrota ante el Zalgiris en Euroliga (24/02/2022) anotando solo 47 puntos o los 59 cuatro días antes contra el Barcelona en la final de la Copa del Rey son indicios preocupantes que tal vez queden en eso.

Ha desaparecido el estilo, la marca del Pablo Laso entrenador, lo que hizo que se viviera una era dorada en el Real Madrid de baloncesto y acudiera la gente en masa al Palacio de los Deportes de la calle Goya, se decía que era una de las ofertas más atractivas de la capital. En mi opinión un juego rácano y ultradefensivo no es lo mejor para que la gente vuelva al baloncesto después de la pandemia.

Dentro de esta falta de velocidad y de puntos, me da la impresión de que Laso se ha olvidado de que él jugaba de base y de la importancia de este puesto en el baloncesto, tal vez demasiado preocupado por la defensa y por no fallar.

El otro día declaraba en la televisión, creo que antes de jugar en Málaga, que “había que hacer bien las cosas básicas del baloncesto”.  Pero luego se presentó en una final contra el Barcelona con un solo base puro, Heurtel, que apenas jugó 14 minutos por las faltas. Se ha argumentado que la razón es que quería contar con Trey Thompkins y Gabriel Deck y solo puede alinear a dos extracomunitarios…

Eso de jugar sin base lo hacía Phil Jackson en los Bulls de Chicago, pero es que tenía a un tal Michael Jordan, al que le asignaban a los mejores y más duros defensores y era una manera de empezar el ataque con la pelota en manos de su mejor jugador sin que se cansara trabajando para recibir. Otras veces subían la pelota Ron Harper o incluso Scottie Pippen o que tampoco eran bases. Toni Kukoc sí había jugado de base en su carrera en Europa. Y es que una de las características de ese equipo de leyenda era la versatilidad de sus piezas.

Cuando Sergio Llull estaba en la cumbre, MVP de la Euroliga en 2017 y tentado por la NBA, la idea de Laso de ponerlo de base era un acierto, pero ahora mismo es una lotería. Sin ir más lejos en la final contra el Barcelona, además de su desacierto en ataque, hubo un momento en que las canastas de la remontada culé nacían de un desequilibrio por la (floja) defensa de Llull. Y alguno dirá que Sergio es base… nato no, desde luego. Y menos ahora, en su decadencia física, cuando no puede estar tantos minutos en cancha a buen nivel, lógico por la edad y en especial tras un periodo largo de lesiones desde aquella rotura del ligamento cruzado de su rodilla precisamente en verano de 2017.

Desde que Campazzo se fue a la NBA en noviembre de 2020, el entrenador blanco se ha empeñado en poner a Alberto Abalde a subir la pelota, desaprovechándolo en su verdadera posición o en utilizar a este Llull veterano de uno, dejándose a bases de verdad en el banquillo. Además Abalde tampoco está jugando todo lo que debería por la jerarquía de la vieja guardia (el propio Llull, Rudy Fernández, Taylor, etc.).

Un base de verdad no es solo ese jugador eficaz que sube el balón. Ese jugador con menos dominio del balón seguramente esté más preocupado de no perder la pelota que de mirar a los que corren y de lanzar el contraataque. Un base de verdad no se preocupa de botar, es algo natural en él y ve toda la pista, tiene ojos en la nuca, lo que se llama visión de juego y es capaz de pasar con mayor precisión que los demás, sus pases no son bombeados y malos. Es capaz además de salirse del (encorsetado) sistema, poner más o menos velocidad, incluso decidir que no le pasa al jugador que ve desacertado. (Eso lo cuentan de Corbalán).

Hay un blog sobre el Real Madrid que escribe Karusito/Víctor Colmenarejo. Sobre la gestión de los bases por parte de Laso en los últimos tiempos dice así: “Viendo el nivel de Lapro(vittola) en Barcelona y la gestión por ahora de NWG (Nigel Williams-Goss) os confieso que se me está empezando a caer aquel mito de Laso como sensei de la gestión de bases”. Yo pienso que justo cuando Laprovittola se había hecho a un equipo grande y a la competición de la Euroliga, van y se lo ponen en bandeja al Barcelona.

El 29 de septiembre Pablo Laso dijo en el Diario AS “A Williams Goss lo quería toda Europa”. De momento parece que el que ahora no lo quiere es él. Repito que en deporte hacer predicciones es estrellarse y lo mismo ahora Nigel juega bien, triunfa y empieza a quererle más.  Pero tener cuatro bases natos (ahora tres tras la baja de Carlos Alocén por su lesión de rodilla) y terminar jugándosela con Llull no es construir un equipo para el futuro.


Williams Goss es joven (27 años) y tiene otro año de contrato. Desde luego no va a mejorar en el banquillo o en la grada sintiendo que el entrenador no confía en él, como tampoco ha confiado casi nunca en Alocén. En muy pocas ocasiones lo ha puesto en los minutos importantes, y al otro fichaje de esta temporada, Thomas Heurtel, lo deja algunas veces más de la cuenta en el banquillo.

El cuarto base, Juan Nuñez es muy joven, sí, (18 cumple en junio) pero debe jugar para poder mejorar. Y lo que debe enseñarle Laso es a ser un uno como era él. Pablo tiene todavía el récord de asistencias de la ACB con 2879. (Huertas es el segundo con 2301 al final de la temporada pasada). Pero veo a Nuñez, en los pocos minutos que juega, queriendo jugársela él en vez de hacer jugar a los demás. ¿Qué le están enseñando Laso y sus ayudantes?

El diagnóstico del doctor Lorenzovic: Se detectan señales del síndrome conocido como “ataque de entrenador” en el vitoriano, que parece decir “Para marcar jugada ya estoy yo en la banda” o aquello de “Sabréis vosotros lo que le conviene al equipo”. Dicho síndrome se manifiesta en su obsesión con Llull de base y sus excesivos minutos y en no dar descansos en los partidos fáciles. Desarrolla “defenditis aguda”, todo es defender, y cabreo con el fallo que sobreviene en estar echando un mal carácter que paga con su plantilla y con los árbitros. Prescripción: dos dosis cada ocho horas de “Tranquilicín” para verlo todo mejor y evitar tiempos muertos tan bochornosos como el del partido contra el Zalgiris, en el que les preguntó a los jugadores si querían jugar o no y estos se lo demostraron claramente con esos 47 puntos. Recomendación: que vuelva a sus orígenes, alegría y buen humor.




lunes, 31 de enero de 2022

Ganas de Copa

 

Repasando el programa de TVE Conexión Vintage sobre el Estudiantes campeón de la Copa del Rey en 1992 en Granada, me ha llamado la atención la imagen en la que el capitán John Pinone levanta el trofeo. A su espalda hay dos personas fumando un cigarrillo, desconozco si son periodistas o de la organización. Sí que parece la zona de prensa y qué decir de los dos policías locales todo contentos detrás de Pinone… en resumen el plano de la entrega de trofeos de esa transmisión televisiva me parece terrible.

Es algo que ya no se produce, la gente fumando en un pabellón, aunque alguno que otro, especialmente algún entrenador, parece que se ha fumado algo, pero la norma lo prohíbe.

Tampoco se produce que el Estudiantes gane títulos, en el año 2000 conseguiría otra de sus cimas en la Copa de Vitoria, pero desde entonces la caída fue en picado, reflejada en varios tristes descensos deportivos evitados administrativamente, hasta su definitiva consumación la temporada pasada. Hoy están en la liga LEB Oro (segunda división), aunque de continuar líderes como van, regresarán a la liga ACB la temporada que viene con el título de la liga LEB Oro que añadir a su palmarés.

En la página web del Estudiantes se puede ver que tienen una tercera Copa de 1963 y también que no han actualizado dicho palmarés, ya que pone que juegan en la ACB/Liga nacional desde 1957. Poner subcampeonatos se puede admitir ya que demuestra que estuvieron cerca varias veces de la Liga. Ahora que lo de poner los 9 títulos del Torneo de la Comunidad de Madrid a la altura de esas Copas es para que se lo hagan mirar…


Para celebrar el 25 aniversario de esa Copa el Estudiantes reunió a algunos de sus jugadores.

Otra cosa que me ha hecho gracia es que en el reportaje el entrenador Miguel Ángel Martín, apodado el “cura”, pronuncia “Pinón” cuando habla de John Pinone. Desconozco si será así, pero queda tan pedante como uno que en la radio, creo que en Radio 3, llamaba a Bob Dylan como “Bob dailan”. Y eso sí que no es así.

De esa Copa de 1992 se cumplen este año 30 años, y en ella derrotaron al Real Madrid en cuartos, al Joventut en semifinales y al Cai de Zaragoza entrenado por Manel Comas en la final. Lo que llama la atención al ver las imágenes es la gran cantidad de jugadores españoles que estaban en cancha, muchos de ellos históricos como los hermanos Arcega, Herreros, Azofra, Villacampa...

Página de la revista Gigantes del Basket sobre la Copa de 1992.

Foto de Sergio Carmona de John Pinone en la final.


La portada de ese número de Gigantes.

Harold Pressley, gran jugador del Joventut. (foto de la ACB de la semifinal de Granada 1992) 

Y todo ello me sirve para recordar que este mes de febrero de 2022 (desde el 17 al 20) se celebrará la tercera Copa del Rey en la ciudad de Granada, que esperemos nos traiga muchas emociones como en las dos veces anteriores en las que albergó el torneo (1992 y 1995). Una pena que el Covirán Granada no sea anfitrión por estar también en la categoría de la LEB Oro con el Estudiantes. Ni tampoco estarán ninguno de los dos equipos andaluces de la ACB, Unicaja y Real Betis.

Como curiosidad contar que en las otras dos veces que se celebró en Granada tampoco hubo equipo de la ciudad. En 1992 hubo unas rondas previas de las que salió eliminado el Club Deportivo Oximesa que desaparecería en 1993. En 1995 el nuevo equipo llamado Club Baloncesto Granada disputaba la EBA y aunque jugaría en la ACB un total de doce temporadas (no seguidas) en esos años no se  disputó  la Copa allí. Este club desaparecería en 2012. En el mismo año nació el actual equipo, que se llama Fundación Granada y como ya he dicho no juega en la ACB. El ascenso es uno de sus objetivos que rozó el año pasado y el día que escribo esto se disputa la primera plaza precisamente con el Estudiantes.

El Covirán Granada esta temporada (foto Diario Granada Hoy)

En mi opinión el formato de Copa debería dar la posibilidad de llegar a algún equipo de categorías inferiores, tal y como sucede en el fútbol, bien a través de rondas previas (no tienen porqué jugar los de Euroliga, que sería imposible por calendario y seguramente escandaloso el resultado). Por ejemplo una idea sería que participara el campeón de la Copa que se juega a su vez en la LEB.

Pero bueno, vamos a disfrutar de la Copa 2022. En algo más de dos semanas. Y en esas mismas fechas, en torno al 20 de febrero también se juega el All Star de la NBA. Atracón de baloncesto. A mi me gustaría que ambos acontecimientos tuvieran lugar en fines de semana distintos, pero últimamente siempre coinciden.

miércoles, 12 de enero de 2022

¿Por qué el Unicaja no es capaz de fichar un jugador como Chima Moneke?

 


En verano Pedro Martínez andaba muy preocupado con la lentitud del visado para que Moneke pudiera jugar en el Manresa desde principio de temporada. El entrenador catalán llegó a criticar en público (en Twitter el 24 y 25 de agosto) la lentitud de los funcionarios de la embajada española en Lagos al respecto. (Creo que meter a todos los funcionarios en el mismo saco es caer en un error: muchas veces el trabajo está hecho a falta de una firma de un “responsable” y en otras ocasiones este sí que cumple pero los de abajo no).


Se ve que Martínez estaba viendo en sus entrenamientos el tipo de jugador que tenía en sus manos con el nigeriano Nwachukwu Iheukwumere Chima Moneke (un reto escribirlo bien), formado en Australia y en Estados Unidos. Allí jugó en la NCAA en la Universidad de California Davis. No fue seleccionado en el draft de la NBA seguramente por su estatura, aunque muy atlético mide 1,98 siendo generosos, y tras jugar en la liga francesa con buenos números, estuvo en la preselección nigeriana de los Juegos de Tokio, antes de fichar por Manresa.

Nwachukwu es ese tipo de jugador “inconsciente”, salta de forma “suicida” a por todos los balones y contagia al equipo de esas ganas y de paso a la afición que paga su entrada o abono. También por ello tiene que estar bien gestionado por un entrenador que sepa manejarlo. Parece que con Martínez ha dado con la persona adecuada, que por ejemplo, no dudó en afear públicamente los gestos que tuvo en el partido disputado en Burgos con el público burgalés.

Y ahora la pregunta que da título al artículo.

Después de que le hayan pasado por izquierda y derecha equipos con menos presupuesto, Manresa lo es, a la hora de la clasificación para la Copa, empieza uno a pensar que algo ha fallado en la estructura de la plantilla del club malagueño, Unicaja.

Yo por ejemplo, no entiendo los méritos para renovar a Rubén Guerrero o a Tim Abromaitis, ambos jugadores para mi muy fríos y que al jugar en la misma posición cortan la progresión del que se decía era la perla de la cantera, Nzosa, que por su parte no está progresando como se pensaba.

Guerrero, siendo titular en 26 partidos, solo aportó una media de 4,1 puntos y 3,4 rebotes para una valoración media de 5,1 en la temporada 2020/21 y este año perdió la titularidad y va por 2,8 ptos y 2,2 rebotes. Tim Abromaitis aportó 8,6 puntos, 3,7 rebotes y 9,7 de valoración en la 2020/21 y en esta lleva una media de 8,5 ptos., 4,6 rebotes y 11,6 de valoración, pero al ser uno de los americanos del equipo se le debe exigir más.

Rubén Guerrero (con perdón) sí es agresivo en la web del Unicaja...

Y luego está la sobreabundancia de escoltas. A Jaime Fernández le hicieron una entrevista, creo recordar que en Movistar+,  por noviembre de 2019 y le preguntaron qué le gustaría para el año nuevo y él respondió que un base para el Unicaja. Pues nada, los Reyes Magos le trajeron competencia: uno que ocupa su misma posición, Darío Brizuela y del mismo corte que él, “made in” Estudiantes y como el propio Jaime, con necesidad de muchos minutos para rendir. Esta misma temporada cuando estuvo lesionado Brizuela, Fernández rozaba números no vistos en un español desde hace tiempo tras superar sus graves operaciones. Luego, cuando volvió Darío, ninguno de los dos ha estado a un nivel excelso precisamente.


El problema del base ha sido perenne casi desde que se fue Carlos Cabezas y ya es tradición que desde la dirección se traigan jugadores que pueden subir la pelota pero no son bases que puedan acompañar o suplir a Alberto Díaz, muy propenso a las lesiones.

La temporada pasada llegaron a acumular tantos escoltas como Brizuela, Jaime, Waczynski, Francis Alonso y Boutelle al que venden como alero alto pero no lo parece.

El base americano fichado esta temporada, ahora sí un uno, Norris Cole, tampoco es que esté dando de si lo que puede, ni el pívot nigeriano Michael Eric.

Duele ver al Unicaja sin poder ir a la Copa del Rey que se va a disputar en Andalucía, concretamente en Granada del 17 al 20 de febrero. Pero es que están delante de los malagueños el Manresa o el recién ascendido Breogán, con mucho menos dinero y ambos equipos con jugadores que no sonaban a nadie pero de gran rendimiento, como otra de las revelaciones de la temporada el bosnio Dzanan Musa.

El Breogán tiene tan poco presupuesto que llega el Burgos y le quita a Paco Olmos, el entrenador. Y no hablamos de que se lo hayan quitado el Madrid, Baskonia, Valencia o Barcelona. Ha sido el Burgos.  Pero es que ahí arriba está también el Murcia…

Y duele más por la apuesta por jugadores españoles del Unicaja, aunque para mi, como he apuntado, el fallo ha estado en el poco acierto en los extranjeros y que haya mucho jugador de los que deben tirar del carro que juegan en la misma posición.

A lo mejor no se trata de fichar a golpe de talonario al que destaque en Bilbao o en Zaragoza (Boutelle o Barreiro, otro que está flojo respecto a su rendimiento en la capital maña) como si fueran Madrid o Barcelona (que ya no hacen eso). Da la impresión (ojo, que no estoy dentro) que algunos al llegar a Málaga piensan que ya han cumplido y se relajan, que ya están en un grande cuando tampoco es exactamente así, aunque cobren más y puntualmente.

Creo que tampoco se trata de fichar a veteranos que ya han dado muchas vueltas, con carreras “hechas”, como Deon Thompson, Abromaitis, Cole… etc.

Puede que haya que bucear en el mercado como hacen en Burgos, en Lugo con Musa, en el Obradoiro cada temporada, en Murcia o en este Manresa 21/22 con Francisco, el propio Moneke, Sima, Dani García, Maye, Valtonen, etc… (¿alguien se imaginaba semejante rendimiento?).

A lo mejor al entrenador Katsikaris le ha robado el mojo el Doctor Maligno como se lo quitó a Austin Powers en una de sus películas. Fotis incluso estuvo sonando para sustituir a Laso hace no demasiado y desde entonces poquito, muy poquito… Recientemente se quejó del entorno negativo que dice que hay alrededor del equipo, pero él tampoco ha encontrado una fórmula para que Brizuela y Jaime puedan aportar juntos todo lo que pueden, y en definitiva el equipo da muy pocas alegrías en comparación con esas otras plazas nombradas.

El Doctor Maligno le ha robado el "mojo" a Fotis y a otros cuantos...


miércoles, 8 de diciembre de 2021

La ruleta de los entrenadores

Por estas fechas de diciembre y enero, además de la sucesión de eventos creados por la sociedad para tratar de enmascarar el rigor invernal, Black Friday, fiestas varias con puentes, comidas de empresa, Navidad, Fin de año, Reyes, rebajas… llegan los primeros despidos de entrenadores. Parece que ya se ha hecho un balance lo suficientemente fiable de que la culpa la tiene el señor de la banda y por ahí se rompe la baraja.

Se repite la historia y una especie de rueda de platos de restaurante chino vuelve a ponerse en marcha. Ver el artículo de 2016 que escribí al respecto.

Ese jefe tan histérico que pegaba tantos gritos en inglés de los montes a los empleados es el primero en ser despedido por su mandamás. De nada le ha servido la pizarrita, tampoco sus conocimientos ni tener la razón; a los directivos les viene muy bien que se ponga el foco en la figura del entrenador, como hacen de forma cansina los realizadores de televisión. La ristra de derrotas dicta sentencia y el técnico se va a la calle.

¿Y ahora qué? Pues que la rueda de los entrenadores, la rueda de la suerte comienza a girar.

BASKONIA

En Vitoria el presidente Josean Querejeta, de gatillo fácil, ejecuta a Dusko Ivanovic y resulta que su relevo natural, Perasovic, se encuentra ocupado en Kazan. En el Baskonia suelen alternarse Dusko y Perasovic, Perasovic y Dusko. Dusko en su versión sin coleta. Perasovic infartando en la banda. Dusko calvo con melena (que como decía Mortadelo en un tebeo, “los calvos con melena son feos y dan pena”). Ahora Perasovic en versión zen…

Dusko declaró que lo ha pasado mal esta temporada.


Neven el día de su presentación.

Pues eso, que al estar Velimir ocupado con contrato, ha vuelto a entrar en la rueda uno con el que no se contaba, Neven Spahija, ya que Josean le despidió tras ganar la Liga ACB en 2008 por problemas de disciplina en el vestuario… La cosa queda entre balcánicos, en este caso tanto Spahija como Perasovic son croatas.

Querejeta debe haber pensado que se acabaron los inventos tipo Marco Crespi (qué risas con este en 2014, le duró 11 partidos a Querejeta, lo despidió con un balance de 2-4 en ACB y 2-3 en Euroliga), Sito Alonso o Pablo Prigioni.

Querejeta y Crespi el día de la presentación de Marco.

BURGOS

En el Hereda San Pablo Tabak y su espectacular mujer Gorana han podido disfrutar poco de su enésima aventura en España. Cuando los malos resultados le han mandado a tomar morcilla el bueno de Zan debió decir que ya estaba donde la morcilla… de Burgos. Pero ni por esas.

Zan y Gorana Tabak.

La caprichosa rueda de los entrenadores nos ha rescatado otro nombre del olvido. Seguro que  nadie contaba tampoco con Salva Maldonado. Sorpresa, sorpresa. Un día reaparecerán Gustavo Aranzana o Javier Imbroda…

Maldonado dando instrucciones en su primer día de entrenamiento.

BETIS

Y en Sevilla el despido no sabemos si se ha enmascarado/maquillado. Al final ha sido dimisión de Joan Plaza (que también sonó para sustituir a Tabak en Burgos pero al final, como hemos dicho, el elegido ha sido su cuñado Salva). Esto ha rescatado un nombre al que estábamos más acostumbrados, todo un clásico de los banquillos, el ciudadrealeño (Villamayor de Calatrava, 1960) Luis Casimiro Palomo Cárdenas, que ya ha vivido dos despidos este año 2021 (en enero en Málaga y en noviembre en Grecia, en el Promitheas) y que terminó la temporada 20/21 en Zaragoza. Récord total: cuatro equipos en doce meses.

Foto de la web de Coosur Betis.

Es lo que tiene la rueda de los entrenadores, una especie de ruleta de la fortuna de Antena 3 que trae buena o mala suerte o fortuna según toque. Hay clubes que desean muchos años que les traiga al deseado (por ejemplo uno que lo es y mucho es Joan Peñarroya, por ese buen trabajo precisamente en Burgos) y se tienen que contentar con uno de esos nombres que ya han girado por demasiadas plazas. En pocos sitios se aventuran con caras nuevas.