domingo, 21 de julio de 2024

Resumen de la temporada 23/24 de los equipos ACB


Esta es mi opinión de lo que han hecho esta temporada los principales clubes españoles tanto en la liga española como en competición europea, ordenados según su clasificación inversa en la Liga Endesa/ACB.

18) Zunder Palencia.

Ni fichajes de última hora como el agitado entrenador Luis Guil, ni un jugador puntal como Anzejs Pasecniks, presente en muchos equipos de los “Supermanagers”, evitaron que pagara la novatada de su primera participación ACB con un paupérrimo balance final de seis victorias en 34 partidos. (Balance 6-28)

17) Monbus Obradoiro.

El competir y no irse nunca de los partidos, perdiendo muchos de los encuentros por diferencias mínimas, hicieron que el club mantuviera su confianza en su entrenador, Moncho López, toda una institución allí. Pero los resultados mandan… y mandaron al club a la segunda competición española de baloncesto, que va a cambiar de nombre a Primera FEB. Los gallegos participarán también en otro invento de la Federación Española de Baloncesto que se llama Copa de España. (11-23)

16) Río Breogán.

El croata Veljko Mrsic también pudo trabajar todo el año para conseguir la salvación sin grandes figuras; el Valencia le arrebató a Justin Anderson (cuya próxima estación es el Barcelona) tras ocho partidos. (11-23).

15) Covirán Granada.

Otra directiva que mantuvo su confianza en el entrenador, en este caso Pablo Pin. El equipo al final logró el objetivo de la permanencia, no sin grandes sustos y emociones para sus aficionados y abonados, entre ellos mi tío Conrado, que podrá ver ACB de nuevo en Granada desde septiembre. (11-23)

La afición granadina respirando y celebrando,

14) Básquet Girona.

En esta ocasión Marc Gasol no se vistió de corto para jugar en la ACB, con sus 39 años a cuestas, y anunció su retirada definitiva en enero de 2024. Meses más tarde los Memphis Grizzlies de la NBA le retirarían su camiseta en homenaje por todos sus años allí. El equipo del que es propietario se salvó después de traer a un habitual por estos lares, el entrenador griego Fotis Katsikaris. (13-21)

Esos San Antonio Spurs defendían.

13) Surne Bilbao Basket.

No se sabe si es mejor no sufrir emociones fuertes por el descenso o pastar de forma placida por mitad de la tabla. Por lo menos llegaron a las semifinales de una competición de la FIBA que se llama Europe Cup, aunque en ACB perdieron con el Zunder Palencia y en otra jornada aciaga el Unicaja les dejó en 43 puntos en Bilbao. Para compensar a su afición en marzo le ganaron al otro equipo vasco, el Baskonia. (13-21)

12) Casademont Zaragoza.

Otro equipo de la parte media, con poca ilusión pero sin sufrimientos. Algún chispazo como una victoria en diciembre sobre un flojo Barcelona. Pero solo han sido capaces de ganar tres partidos fuera de Zaragoza en ACB. En Europa quedaron por detrás del Bilbao en FIBA Europe Cup. Lo positivo: Santi Yusta entre sus jugadores destacados. (13-21)

11) Morabanc Andorra.

En su regreso a la ACB tras un año en LEB Oro, el fichaje de Jean Montero (que se va al Valencia) les ayudó a no pasar apuros pese a algunas lesiones como las de Tyson Pérez, que se va al Unicaja. Este verano se están moviendo en el mercado para consolidar el proyecto: Ferrán Bassas, Kyle Kuric… (13-21)

¡El nuevo Andorra!... no, es su primera plantilla, de 1970.

10) Joventut de Badalona.

En la capital del baloncesto catalán tuvieron que verlo muy mal para acabar echando a Carles Durán, el entrenador que estuvo al frente de una resurrección que puso recientemente a los verdinegros en el lugar que se merecía por su historia. La temporada pasada no se acercaron a dicha excelencia en el juego ni en los resultados. Tampoco en Eurocup. (16-18).

Pero prometen volver, parece que se están moviendo bien en el mercado: Hanga, Pustovyi, Robertson y el joven Kele van der Vuurst.

9) Baskonia.

Al presidente Querejeta no le funcionó el equipo y echó a dos entrenadores, primero a Joan Peñarroya y luego a su sustituto, toda una institución como es Dusko Ivanovic. En Euroliga consiguieron clasificarse para el playoff (Balance final 19-20), pero no jugaron ni la Copa del Rey ni los playoffs de la liga Endesa. Demasiados fracasos para un grande que este verano ha logrado traer al histórico jugador vitoriano (y luego entrenador) Pablo Laso desde Munich para intentar enderezar el rumbo en la 2024/25. (Balance ACB 16-18)

8) Baxi Manresa.

La personalidad y trabajo de Pedro Martínez puso al equipo en la Copa y en los playoffs de la ACB marcando un año que habrá sabido a gloria después de la temporada anterior en la que juguetearon demasiado en posiciones de descenso. (19-17 contando playoff)

7) Dreamland Gran Canaria.

La renuncia a jugar la Euroliga como campeones de la Eurocup, no sirvió para dar un salto adelante ni revalidando título en Europa, ni en la Copa ni en Liga Endesa donde repitieron la séptima posición. Bien sin más. (20-16 contando Playoff)

6) Lenovo Tenerife.

En la Copa de Málaga se vaciaron para derrotar al anfitrión y campeón de la edición anterior, el Unicaja, que iba de favorito, aunque pagaron el esfuerzo contra el Barcelona. Y en la final de la Champions de la FIBA fueron los malagueños los que se llevaron el partido y el título. En liga Endesa no pudieron forzar un tercer partido en cuartos contra un Barcelona en crisis. Lesiones como la Shermadini les lastraron. (21-15 contando playoff).

El entrenador Txus Vidorreta fiel a su estilo de ser el protagonista: entre otros “shows” el de la bufanda del Athletic Club de Bilbao, del que no extraña que le hayan nombrado embajador. (Pienso que para esos temas están las redes sociales, no la cancha del equipo del que es entrenador.) 

5) Valencia Basket.

¿Qué pasaría entre el ahora entrenador Alex Mumbrú y sus jugadores para esa escandalosa derrota en casa en Euroliga frente al Asvel Villeurbanne, que precipitó su despido por el señor de Mercadona, el presidente y propietario Francisco Roig? Desde fuera pareció un ejemplo claro de lo que se llama “hacer la cama”. Otro año gris; se quedan sin jugar Euroliga. Intentarán no repetirlo fichando de nuevo a Pedro Martínez que les hizo ganar su única liga en 2017. (24-15 contando playoff)

4) Fútbol Club Barcelona.

Temporada marcada por el novato Roger Grimau y por los inexplicables despidos de Mirotic y Higgins con contrato en vigor (pagándoles todo) ¿por orden de Tebas, el de la Liga de fútbol? 

Si se trataba de que hubiera paz en el vestuario con un perfil más moderado de técnico tras el volcánico Jasikevicius, no se consiguió: Roger se peleó con el fichaje estrella, Willy Hernangómez, al que no supo integrar como sí hace Scariolo en la selección. Y encima salió a la luz. No le sirvieron tampoco fichajes como Brizuela y Parra. Lo único, la recuperación de Jabari Parker para el baloncesto.

Y flaco favor le hizo Navarro, trayéndole a mitad de temporada a un Ricky Rubio al que había que facilitar su readaptación psicológica al deporte de élite. Rubio llenó el Palau pero el equipo parecía esa diligencia que corre con los caballos desbocados, sin nadie a las riendas por que el conductor lleva tres flechazos de los indios. (25-14 contando playoff, en Euroliga derrota en cuartos en el quinto partido en el Palau ante Olimpiacos para un balance final de 24-15)

Jabari volando en Tenerife.

3) Unicaja.

Un título y dos chascos gordos. La oferta más atractiva en juego tuvo como resultado positivo un primer puesto en la liga regular y el campeonato de la Champions FIBA, pero perder contra Tenerife en casa la Copa o contra el Murcia en semifinales de la liga con el factor cancha son dos debes en el haber, sin quitarle mérito a Tenerife o Murcia, pero que no son Madrid ni Barcelona. (32-9 contando playoff). 

Hubiera gustado ver de qué eran capaces en una final contra el Madrid pero no llegaron. 

Sigue el bloque de jugadores pero se retira Will Thomas a la espera de la resolución del caso Dylan Osetkowski.

2) UCAM Murcia.

Gran mérito el suyo ganar las eliminatorias de la Liga Endesa al Valencia en cuartos y al Unicaja en casa de ambos. Gran juego de los de Sito Alonso, pero no pudieron hacer casi nada en la final contra el Madrid. Aún así buena temporada, el sueño de todos los equipos, acabar así de bien, de menos a más. (26-19 contando playoff)


1) Real Madrid.

Doblete de lo importante en España: Liga y Copa (más el título de la Supercopa) siempre sobre el Barcelona (con barrida en las semifinales por 3-0). 

La final perdida de la Euroliga, el premio gordo, empaña la temporada un poco, tal vez se compensa el inesperado título ganado en 2023. Eso es lo que tiene este formato de competición.

Mucho valor tiene el último servicio al club antes de la retirada de veteranos ilustres de la vieja guardia (Rudy Fernández o Sergio el "Chacho" Rodríguez). Conservar su espíritu de lucha entre los nuevos retos para la temporada que viene, manteniendo a Tavares o a Hezonja que parecían fuera, por distintas ofertas de otros clubes. (36-6 contando un playoff imbatidos con 8-0. Euroliga 31-8)

P.D.: esas caras ilustres del baloncesto español ya no las veremos jugando: Marc, Rudy, Sergio Rodríguez… o a Víctor Claver, que también se ha retirado a la espera de noticias de Ricky.


Rubio en su regreso a la ACB.

Claver, siempre intenso, esta última temporada.


Sergio Rodríguez castigando al defensor.

A Rudy Fernández le quedan los Juegos de París.

jueves, 7 de marzo de 2024

Cuestiones sobre arbitraje y nivel en el juego

Foto de Emilio Cobos. ACB Photo


En la Copa del Rey disputada en Málaga el pasado febrero de 2024 hubo bastante controversia respecto a las faltas que se pitaban. Polémica sobre todo en los partidos entre equipos que juegan Euroliga contra los que no. Se dice que al Madrid, al Barcelona, Valencia o Baskonia (aunque en esta edición no se clasificó), no se le pitan todas las faltas que dicen que hacen.

En realidad lo único que pasa es que están acostumbrados a jugar en una categoría superior, de mayor nivel físico, la mejor competición de baloncesto de Europa. Y no es lo mismo que esos equipos vengan de jugar Euroliga entre semana para hacerlo el fin de semana contra un equipo ACB que en teoría (y muchas veces en la práctica), les exige menos, a que lo hagan con un título importante en juego. Un domingo de la llamada fase regular ponen en pista más minutos a jugadores que no cuentan tanto para las citas importantes, o directamente dan descanso a algún peso pesado. Pero un título es un título y el de Copa puede salvar una temporada.

Algún equipo se pone a su nivel físico los cuarenta minutos, pero lo normal es que paguen el esfuerzo en el segundo partido. En ello también tendrá que ver la menor amplitud de presupuesto que se ve reflejada en la menor profundidad del banquillo. La excepción se dio en la Copa de 2023 con el Unicaja, que fue capaz de estar al nivel máximo tres partidos seguidos en los cuatro días que dura.

Y cuando las cosas no salen en ataque contra esa defensa más exigente, acostumbrada a frenar a los mejores jugadores de la Euroliga, el jugador del equipo “inferior”, por su frustración, comete una falta a destiempo y escandalosa para frenar al del equipo “grande”. Esa claro que la señalan los árbitros, por evidente. Y entonces se comenta: Mira, al Barcelona, Madrid etc… solo le han pitado tres faltas y al “pequeño” quince. Y ojo, que también hay faltas que se les pueden escapar, que son humanos.

Caso práctico a nivel amateur:

El que se haya apuntado a un torneo tres para tres y haya ido pasando fases se ha dado cuenta de que llega un momento en el que se juega contra jugadores de liga EBA, LEB e incluso ACB que se apuntan a estos juegos de verano mezclados con sus amigos. El jugador de ligas municipales pasa de meterles varias canastas a unos pringados a ser incapaz de poder ni siquiera tirar a canasta. Te parece que te están haciendo falta cuando lo que pasa es que se ponen duros, son más físicos que tú. Y una cosa os recomiendo, antes de empezar un partido de estos o una pachanga no demostréis mucha habilidad en el calentamiento, que os ponen al mejor defensor encima y no veis un balón. Un tablerazo no viene mal. De nada.

Es lo mismo que el baloncesto federado y profesional, cuanto más alta la categoría es más complicado es jugar allí; el nivel que es capaz de alcanzar cada jugador lo marca la máxima competición a la que es capaz de llegar.

Nacho Martín: Uno de los ACBs fijos en los circuitos 3x3.



miércoles, 16 de agosto de 2023

Michael Robinson, Sebas Saiz y Aday Mara: yo en el cielo, él en Kioto y tú… ¿en California?

 

Viendo el Informe Plus dedicado a Sebas Saiz y su vida en Japón donde es toda una estrella, me acuerdo del añorado y genial Michael Robinson (1958-2020). Una vez, atravesando Castilla-la Mancha, donde yo trabajo ahora, contemplando el paisaje le dijo Robinson al director del diario ASAlfredo Relaño: “¿Y con todo este terreno vacío que tenéis por aquí, para qué queréis Gibraltar?

Además del sello que dejó como futbolista, este señor tuvo después una carrera enorme en los medios de comunicación como comentarista y presentador deportivo (Mundial, partidos de Champions como la que él ganó con el Liverpool“El día después”…), donde dejó esas perlas de inteligencia y humor. En 2007 puso en marcha un programa llamado Informe Robinson en Canal Plus con varios premios recibidos por su calidad.  Tras su fallecimiento el programa sigue en Movistar Plus con el nombre de Informe Plus, con algunos de los profesionales y periodistas de su equipo junto a nuevos nombres, haciendo un gran trabajo en lo que al documental deportivo se refiere y con la herencia del estilo Robinson. Y con mucho baloncesto.

Llama la atención la franqueza de Juan Sebastián Saiz Soto (Madrid, 1994) para contar cosas que muchos no se atreven a hacer públicas, como la oferta que le hizo el Estudiantes cuando cumplió la mayoría de edad, era de la cantera, para jugar en la ACB:

¡Un sueldo de 500 euros al mes por ser profesional!

Supongo que ilegal, cuando hay unos ingresos mínimos que son bastante más altos según el convenio colectivo vigente. Y a saber la clausula de rescisión millonaria que le hubieran hecho firmar de haber accedido. Saiz decidió irse a una universidad de Estados Unidos para además poder estudiar una carrera. Muestra de su personalidad es que incluso rechazó una tentadora oferta del Barcelona a mitad de su cuarto y último curso. Era un ahora o nunca por el que el club catalán no le permitía concluir la temporada ni graduarse. Lo que Saiz decidió fue terminar su etapa en Mississippi como debe ser, licenciándose y quedando como el segundo máximo reboteador de la historia del equipo conocido como los Ole Miss.

La historia paralela de Aday Mara con firma equivocada.

Estos días de verano agotador aparece la noticia de que el joven de 18 años y 2,21 metros de altura, Aday Mara, con grandes expectativas y potencial que le auguran, de no malograrse, incluso un futuro NBA, no logra desembarazarse del contrato leonino que el Zaragoza, club donde se formó y debutó en la ACB, esgrime como argumento para demandarle 600.000 euros, que se dice pronto, si se quiere ir a la famosa Universidad norteamericana de Los Ángeles, UCLA, que le ha aceptado en su programa.

El Club Baloncesto Zaragoza le exigía presentarse a la pretemporada cuando Mara ya se ha despedido por carta pública del club.

Según ha contado el director general del club zaragozano José Antonio Artigas,  Aday firmó un contrato con quince años, en 2020, siendo menor de edad. Pero es que en ese documento lo firmaron sus padres y sus representantes al ser Mara (muy) menor de edad.

¿Es que ninguno de ellos tuvo las luces que sí tuvo Sebas Saiz ante la oferta del Estudiantes? Estaban firmando la esclavitud de su hijo sin saberlo. Un contrato de siete temporadas, hasta a 2026/27. Y con esa clausula. 600.000 euros, repito.

Hay ejemplos, como el del cantante Bruce Springsteen en su día, cuando era una estrella del rock todavía en ciernes y con poco dinerito. Un “listo” ejecutivo de su compañía discográfica le hizo firmar en el aparcamiento de un local donde iba a tocar con su banda, en modo aquí te pillo aquí te mato, un contrato que Bruce ni leyó. Luego cuando alguien con más experiencia lo leyó, le avisó de la barbaridad firmada y todo terminó en los juzgados; pero hasta el fallo del juez, Springsteen no pudo grabar discos, en una época en que eran la fuente de ingresos primordial de los artistas.

En el baloncesto solo hay que haber visto la serie The Last Dance sobre Michael Jordan y los Chicago Bulls. Allí cuentan muy bien lo del contrato de larga duración que firmó Scottie Pippen, a pesar de las advertencias, él quería seguridad, que hizo que al pasar los años fuera la estrella peor pagada de la NBA.

Desde aquello el bueno de Scottie no ha hecho más que mejorar. Como en su declaraciones y libros "largando" de M. J.

El caso Mara va a acabar en juicio. Lo que no se entiende es que estas cosas no estén mejor reguladas. Pienso en un contrato hasta la mayoría de edad y luego otro al alcanzarla, pero no por tantos años. Con los (lentos) tiempos de la justicia española cuando se dicte sentencia Aday puede estar ya jubilado.

El páramo.

Aquí, como metáfora, lo que vio Robinson en su día, una llanuras castellanas sin aprovechar, un páramo. Muchos clubes, demasiados, esperando que se les aparezca la virgen y puedan vender a un chaval al que le han firmado demasiados años, poniéndole una clausula de salida inasumible. Todos quieren ser como Baskonia, que sí sabe fichar y luego vender.

En España muchos de los clubes de la ACB no saben generar dinero, solo hay que ver lo que cuenta Sebas Saiz de Japón, donde le pagan lo que no cobraría casi en ningún sitio de Europa. Allí saben facturar, a través de venta, de merchandising, otras actividades, etc. Lo que estudió precisamente Saiz en Estados Unidos, Majoring in Business Management, de ahí que se haya fijado. O lo que cuenta la jugadora australiana Liz Cambage, que ganó casi un millón de dólares en su último año en la liga China, (aún no dejan jugar a extranjeros desde la temporada 2019/20, la del Covid).

Como ejemplo de mala gestión, volvemos al Estudiantes de los 500 euros al mes, que pretendía subsistir vendiéndole temporada a temporada algún jugador de cantera al Real Madrid hasta que estalló la burbuja en forma de deuda millonaria con hacienda y con un descenso deportivo del que aún no ha salido. Ni de la deuda, Todo ello en un mercado de más de tres millones de personas solo en la ciudad de Madrid, con pabellón (cedido) de gran capacidad, en resumen muchas posibilidades, como ha dicho Ramón Trecet en alguna ocasión. 

Basta decir que en España hay empresarios que piensan que gastar dinero en publicidad es tirarlo. Piensa pequeño y serás pequeño. 

¿Qué hizo Springsteen cuando no podía grabar discos? Se dedicó a tocar por todos Estados Unidos con su banda, la E Street Band, consiguiendo un sonido directo sensacional, una banda de rock and roll convertida en una máquina de motor perfectamente engrasado que llamó la atención de todos. Y no paró de componer. Cuando pudo volver a grabar discos tenía canciones y éxitos para regalar, como Because the Night que se la cedió a Patti Smith.

Volviendo a España, para presumir no hay nadie igual, la mejor liga después de la NBA... es que en Japón no tienen nivel, dicen, el loco que se ha ido allí, a Japón o a una Universidad americana, con lo buenos que somos aquí, en España y en Europa. 

A lo mejor estamos muy encerrados en nosotros mismos y no miramos más allá de la decadente Europa.

Porfirio Fisac contó a la prensa aspectos a mejorar del "pequeño" que puede que hubiera sido mejor hablar en privado. 

En su etapa en Tenerife, cedido por el Madrid, Saiz jugó poco y decidió marchar fuera, a Japón, cuando el Real Madrid no ejecutó los dos años opcionales firmados.

En Japón hay mucha afición al baloncesto.

El gran actor Morgan Freeman se hizo seguidor y amigo de Saiz en Mississippi.

Estudiantes ha cumplido 75 años este 2023 (en la foto jugadores de todas las épocas) con muchas dudas, sin ascenso a la ACB y con despidos de trabajadores (no de jefes, claro). Lo positivo, la afición, que sigue yendo al Palacio.


domingo, 16 de abril de 2023

Bobby Knight y Larry Bird, historia de un desencuentro


En estas fechas de marzo y abril en las que se disputa el título de la competición universitaria norteamericana, la NCAA, hablemos de dos de sus protagonistas históricos, leyendas del baloncesto.

Según se cuenta Larry Bird abandonó la Universidad de Indiana (Indiana University), donde estaba becado para jugar en su equipo, los “Hoosiers”, por no ser capaz de habituarse a un campus que le pareció enorme comparado con su pequeño pueblo de Indiana, French Lick (aunque nació en West Baden Springs). El contraste que le supuso la vida universitaria con la que llevaba en su localidad siempre se ha aducido como la causa principal que le llevó a abandonar la universidad, volver a su pueblo y ponerse a trabajar en el servicio de recogida de basuras, trabajo que alguna vez ha contado le sirvió para aprender muchas cosas.

El hecho, según relatan estudiantes de aquella época en dicho campus como Patrick Wiltshire, es que ese principio de curso de 1974, Larry no llegó a estar ni 25 días en la universidad y ni siquiera llegó a ponerse a las órdenes de Robert Knight, popularmente Bobby. Y nunca se sabrá, pero este mismo licenciado en matemáticas y económicas en la Indiana University duda de que Bird hubiera jugado mucho en un equipo que vivía sus mayores días de gloria entrenados por Knight, ya que ganaría el “Big Ten” y el campeonato de la NCAA dos temporadas permaneciendo invicto en 1976.

En el libro “When March Went Mad: The Game that Transformed Basketball” su autor Seth Davis lo relató así:


“El comienzo de las clases no hizo más que aumentar la sensación de estar fuera de sitio de Bird. Ahí estaba él, mal protegido, un sumamente introvertido adolescente que apenas había pisado más allá de su pueblo de poco más de trescientos habitantes, metido sin amigos en un  campus de más de 32.000 estudiantes. Por si fuera poco se le hacía muy largo el hecho de tener que andar bastantes millas solo para ir a clase. Y como él mismo suele decir medio en broma, ‘No era ningún genio en la escuela’.

Si pensaba que iba a tener algún apoyo emocional por parte de los profesores, esa idea se le quitó rápidamente también. Una noche, mientras estaba paseando por la calle con Jan Condra, que también había fichado por Indiana a petición de Larry y con la hermana de este, Larry levantó la vista y vió a Knight caminando hacia ellos. Él se puso rígido preparándose para hablar con su entrenador principal por primera vez desde su llegada al campus. Knight se acercó más a Bird; Bird dijo ‘Hola’ y Knight pasó de largo sin decir ni una palabra.

‘Larry no dijo nada pero puedo decir que se veía claramente que estaba herido en sus sentimientos. Larry estaba acostumbrado a que la gente fuera amable con él’, cuenta Condra: ‘No le gustó la personalidad del Coach Knight’.

Tiempo más tarde Bob Knight lamentaría haber tratado tan fríamente a Bird: ‘Larry Bird es uno de mis más grandes errores’ dijo. ‘Fui negligente al no entender lo que Larry necesitaba en esos momentos de su vida’.

Y es que Larry provenía de una familia pobre en la que su padre, Joe, veterano de la guerra de Corea, con muchos problemas psicológicos como secuela de la contienda, agravados por su alcoholismo, se suicidaría cuando Bird contaba apenas con 18 años, con su madre haciendo juegos malabares para sacar a sus hijos adelante con alguna ayuda de sus abuelos.

Todavía en 2009, que fue cuando Knight dijo eso lo tenía en su conciencia.

Knight en la celebración de uno de los títulos de esos años.

Estas cosas, como dice Wiltshire, no pasarían hoy en día con los programas de reclutamiento de las universidades que acogen a los estudiantes deportistas como estrellas y llegan a ofrecer hasta trabajo a los padres. Y como ya se sabe también ha habido mucha corrupción por las ganancias que produce el baloncesto universitario.

Como muestra alguna película hay. A bote pronto, nunca mejor dicho hablando de baloncesto, se me ocurren “Ganar de cualquier manera (Blue Chips, 1994, dirigida por William Friedkin)” protagonizada por Nick Nolte en la que salen Shaquille O’Neal, el propio Bob Knight o Rick Pitino entre otros o “Una mala jugada (He Got Game, 1998, dirigida por Spike Lee) con Ray Allen haciendo de hijo de Denzel Washington al que no se le da mal el juego del baloncesto del que es aficionado.

Nick Nolte y sus pupilos.


Ray Allen con su padre en la ficción, Denzel Washington.

La clave de este negocio millonario en que se ha convertido el baloncesto universitario de la NCAA es precisamente lo que ocurrió a continuación del feo trato de Bobby Knight a Larry Bird. El jugador abandonó el campus y sus estudios, estuvo una temporada sin jugar hasta que le reclutaron de una universidad más pequeña, la Universidad de Indiana State, donde hizo aquello para lo que había nacido, jugar al baloncesto, llevando a ese humilde equipo a la final estatal de la liga universitaria en 1979.


Dicha final contra el equipo de Michigan State donde jugaba un tal Earvin “Magic” Johnson, alcanzó audiencias millonarias nunca vistas en la historia de la televisión (es el partido más visto de la historia de la NCAA con 35,11 millones de espectadores) y el paso de los dos jugadores, que se convertirían en amigos, a la NBA, junto con la llegada cinco años más tarde de Michael Jordan cimentaron la competición global que es hoy en día, (El partido de la NBA con más audiencia de la historia es el sexto partido de la final de 1998 con el famoso tiro ganador de Jordan entre Chicago Bulls y Utah Jazz con 35,8 millones).


Se acaba de publicar en España este libro (Editorial Planeta) donde espero leer cómo cuenta el propio Larry Bird este episodio de su vida.

Declaraciones de Patrick Wiltshire en inglés: 

(Wiltshire; B.A. in Mathematics and Economics, Indiana University Author).

The fact is that Bob Knight never actually coached Larry Bird. Larry showed up on the Bloomington campus in August of 1974 in what would be my last Semester at IU as a graduate student. I have no recollection of him having been recruited. That season and the next would turn out to be the two best seasons of Knight’s career, winning both the Big Ten and national championships and going undefeated in ‘76. So I imagine that Larry wasn’t going to see a lot of playing time his Freshman year. He was a nobody. He left IU after only 24 days on campus, and before the team had its first practice.

In a book by Seth Davis “When March Went Mad: The Game That Transformed Basketball” he wrote the following anecdote about Larry’s short time at IU and his non-relationship with Bob Knight:

“The start of classes only intensified Bird’s feelings of isolation. Here he was, a poor, sheltered, intensely introverted teenager who had barely set foot outside his hometown of fewer than three thousand people, and he was stuck without any friends on a campus of more than thirty thousand undergraduates. He couldn’t get over the fact that he had to walk several miles just to get to class. And, as he often said half-jokingly, “I ain’t no genius in school.”

If he thought he might get some emotional support from the coaches, that notion was quickly dispelled as well. One night, while walking down the street with Jan Condra, who had also enrolled at Indiana, at Larry’s behest, and her sister, Larry looked up and saw Knight walking toward them. He stiffened and readied himself to speak to his head coach for the first time since arriving on campus. Knight walked toward Bird; Bird said hello — and Knight blew by without saying a word. “Larry didn’t say anything, but I could tell with his demeanor that his feelings were hurt,” Condra says. “Larry was used to people being a lot nicer to him. He didn’t like Coach Knight’s personality.”

Knight would later regret treating Bird so coldly. “Larry Bird is one of my great mistakes,” he said. “I was negligent in realizing what Bird needed at that time in his life.”

In reading this I was quite surprised to learn that Bob Knight had that much self-awareness in 2009. Today, that story could never likely happen. Recruits, and especially the star recruits, are fawned over like royalty and the coaching staff ensures they are socially and emotionally connected to the campus long before practice starts. In fact some of them even graduate from high school early and enroll in the college during the previous Winter/Spring semester. Most show up to spend the summer doing conditioning and getting to know their school and future teammate.

Another good article where most of my answer came from:

Seth Davis on Larry Bird and Bobby Knight


Knight dirigió a la selección norteamericana en los Juegos Olímpicos de 1984 en Los Ángeles donde ganó el oro frente a España en la final.


Famoso también por "liarla parda" con sus protestas.


Aquí vemos a un "muy equilibrado" Bobby en uno de sus famosos lanzamientos de silla a la cancha.


domingo, 19 de febrero de 2023

Ibón Navarro y la oferta más atractiva

Igual que el año pasado el equipo más divertido de ver era el Baxi Manresa entrenado por Pedro Mártinez, este año es el Unicaja de Ibón Navarro. En un artículo anterior yo me preguntaba por qué en Málaga no podían firmar a jugadores como Chima Moneke. Pues parece que tenían la misma idea ya que dicho y hecho: de la mano del director deportivo, Juanma Rodríguez han aterrizado en la Costa del Sol una serie de “jugones” que diría Andrés Montes que se han unido a los capitanes Alberto Díaz (que da lecciones defensivas y de dirección cada partido), Darío Brizuela, que además venían de protagonizar momentos épicos el pasado verano con la consecución de la medalla de oro del Eurobasket 2022 o Jonathan Barreiro.

Todo lo demás han sido nuevas caras respecto a la temporada pasada, aunque algunas de ellas como Augusto Lima, Melvin Ejim o Will Thomas ya habían jugado en el Unicaja, por lo que les habrá costado menos adaptarse. Hay muchas ganas y puntos en todos ellos, Kendrick Perry, Tyson Carter, Tyler Kalinoski, Dylan Osetkowski. Y defensa y saber estar como en el clásico de la Euroliga (en Munich), Nihad Djedovic o en David Kravish. Y a última hora, por la lesión de Lima han fichado a Yankuba Sima, que precisamente estuvo en ese Manresa de la temporada.

Kravish hizo un partidazo contra el Real Madrid en la semifinal de la Copa.

Osetkowski en la Universidad de Texas.

Perry espectacular también en defensa,

Todos ellos bajo las órdenes del entrenador Ibón Navarro, que está dotando a sus pupilos de un juego rápido y táctico que no para en ningún momento. Con la ayuda de Ángel Sánchez-Cañete, (que también participó en la medalla en Berlín junto al delegado Javier Salvo) y Paco Aurioles es la oferta más atractiva de ver actualmente.

Sin olvidar al Baskonia de Peñarroya, al Valencia de Mumbrú, ni al actual Joventut de Badalona que ha recuperado su sello de la mano de Carles Durán o al Tenerife que viene de ganar la Champions FIBA y la Intercontinental, pero si tengo que elegir el equipo divertido de la 2021/22 es Manresa y de la 22/23 Unicaja (de momento).

Ibón con Txus Vidorreta. Además de en la final de la Copa, el duelo Unicaja-Tenerife puede repetirse en la Champions FIBA

Antes que Unicaja o Manresa la oferta atractiva estaba en el Palacio de los deportes de la madrileña calle Goya con el Real Madrid entrenado por Pablo Laso, de juego veloz y vistoso como principal cualidad hasta 2018, cuando se quedó sin bases tan importantes como Luka Doncic o Sergio Rodríguez (que ya se había ido para la temporada 16/17 y ahora ha vuelto) y fue volviéndose más lento en su juego también por su pívot dominante Tavares, envejecimiento de sus figuras y crisis internas (Juan Carlos Sánchez).

La versión de su sustituto Chus Mateo (que además lo pasa fatal, no sonríe nunca, es un sufridor en cancha) es igual o más lenta que la etapa final de Laso, salvo algún destello de la vieja guardia como Rudy, Llull o los fichajes Hezonja o Musa. Pero la clave es que de momento no se sabe a qué juega. Ahora mismo ver al Madrid es como ir al dentista, te va a curar la muela, ya que seguramente ganará al final del partido por su plantilla (la más cara de Europa), pero no apetece nada ir y encima pagando.

Qué fatiga pasa este hombre, con lo bien que estaba de ayudante.

A diferencia del equipo catalán de Manresa (al que le faltó un pelín de suerte para haber llegado más lejos), el Unicaja parece que sí puede aprovechar esta ola de momento jugando la final de la Copa del Rey después de ganar a los transatlánticos Barcelona y Real Madrid y está bien situado en liga ACB y en Europa en la Champions FIBA. Ofertas así enriquecen la competición.

Esperemos que al final de temporada los equipos de Euroliga, con más dinero, no desmantelen al club malagueño como pasó con el Manresa tras la temporada 21/22, también duele ver a los de Pedro Martínez ahora mismo asomados al abismo del descenso.

Alberto Díaz desde el verano feliz.

Brizuela en un plástico aro pasado.

Navarro junto al director deportivo Juan Manuel Rodríguez Marín, hermano de otro histórico, Nacho Rodríguez.