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sábado, 17 de agosto de 2013

Equipos que cambiaron la historia: Unicaja (94-95)

Espectacular foto de Kenny Miller, con Herreros, Azofra o Mijailov al fondo. La he escaneado de una revista Gigantes del Basket de la época y está sacada muy cerca del asiento en el que yo tenía mi abono, en el mítico pabellón de Ciudad Jardín. Supongo que su autor fue Mariano Pozo, fotógrafo habitual en Málaga para diversos medios.


Al hilo de lo que llevo escribiendo últimamente han aparecido dos artículos muy interesantes en la página web de la ACB:

Uno es el capítulo cuatro de la serie que está escribiendo Antonio Rodríguez, "Equipos que cambiaron la historia", que está dedicado precisamente a ese equipo legendario de Málaga de 1995, en el que se juntaron todos los factores para llegar al éxito, aunque faltó el título que se rozó en esa final a la que llegó ante el Barcelona.

(Antonio Rodríguez fue comentarista en Canal Plus de NBA y NCAA desde 1996 a 2011, colaborador de la FEB en el documental "Héroes de Oro" y actualmente escribe en Cuadernos del Basket y colabora en el programa de radio "Tirando a fallar").

Esa final de la ACB aún se recuerda y se cuenta, en especial el triple fallado por Michael Ansley. Y yo no me olvido de la que se estaba preparando en la ciudad malacitana como celebración, y de que a pesar de que se perdió, aún así la gente se lanzó a la calle a celebrar el subcampeonato. Desde entonces, los enfrentamientos Unicaja-Barcelona son más míticos, no en vano se han producido ya más de cien partidos entre ellos, como contó Paco Rengel (1961-2013) al producirse el encuentro centenario entre ellos.



Años más tarde, cuando el Unicaja ganó la Liga ACB en 2006 ante el Baskonia, no había tanta gente celebrándolo, tal vez por el tratamiento que le dió TVE a la transmisión, que no emitieron la entrega de trofeos desde Vitoria, oiga usted... O puede ser que la afición se hubiera "mal" acostumbrado a ganar. Aunque tampoco tanto, que si bien se alcanzaron un par de finales, el palmarés se reducía hasta ese momento a una Copa Korac (2001) y una Copa del Rey (2005).

Volviendo a ese subcampeonato de 1995 que permitió jugar la Euroliga por primera vez a los malagueños la temporada siguiente; se dió por la conjunción de jugadores nacionales, jóvenes la mayoría, y tres extranjeros de mucho nivel, que hicieron posible el "casi-milagro", pero también hubo otros responsables a los que no menciona en su reportaje Antonio Rodríguez,


El papel de los que hay detrás de un equipo

Es fundamental en los clubes deportivos, ya sean de base o profesionales, que los jugadores, entrenadores, etc. puedan centrarse en lo que es la práctica deportiva en sí. Que el pabellón o pista estén en condiciones a la hora de entrenar y jugar, que estén al día todas las gestiones con la federación, arbitrajes, fichas y demás. Y en el caso de los profesionales, los pagos al día, viajes, hoteles, etc... Todos los que realizan dichas funciones, segundos y terceros entrenadores, delegados, médicos, fisios, departamento de prensa, marketing, gerencia, director deportivo, y la directiva son parte del equipo, y yo quiero recordar desde aquí a dos de los máximos responsables de ese equipo que hizo soñar a Málaga y rompió un poco el orden establecido (Madrid-Barça):

El presidente, Raimundo Trespalacios (1935-2007)

Fue el primer presidente del club tras la fusión y conversión en Baloncesto Málaga de Maristas Caja de Ronda. Ya había participado en la fundación de la S.D. Caja de Ronda y tras un periodo en el que se centró en sus responsabilidades en la caja de ahorros volvió para ser vicepresidente en la última directiva del Unicaja de Ronda antes de la fusión. Se retiró por voluntad propia cuando se jubiló de su trabajo en la caja, hoy banco, que no olvidemos es la dueña del equipo. Comandó la transición hacia lo que es hoy el club, como recordaba el que era delegado del equipo, hoy responsable deportivo, Manolo Rubia. Yo quiero recordarle desde aquí, y no solo por su papel en ese subcampeonato, sino además por ser el padre de mi amigo Ray, por abrirme su casa (anda que no nos juntabamos gente en el salón, doble fila y todo) para ver a "su Unicaja" y charlar de basket.

Esta foto la puso Paco Rengel que no se olvidó de Trespalacios. En ella se ve el recibimiento de la afición al equipo en el aereopuerto de Málaga, con Don Raimundo uniéndose a la fiesta con montera y todo, ante la divertida mirada del señor del maletín, que creo que es el presidente de la entidad bancaria, Braulio Medel y de uno de los jugadores de la plantilla, Fredy Navarrete, al que también ha entrevistado Javier Ortiz en su sección de jugadores de la ACB.

Por otro lado, no se puede olvidar la gestión, desde la dirección deportiva, de Juanma Rodríguezhermano del base de ese equipo, internacional que luego jugaría en el Barcelona, Nacho. Juanma comenzó jugando en Maristas, para centrarse bastante joven en labores técnicas. Llegó a dirigir equipos de la cantera también en Unicaja y luego pasó a ser el manager deportivo del equipo después de la fusión, en la temporada 1991-92, hasta su salida del club en 2010. Actualmente es ojeador de los Cleveland Cavaliers y comentarista esporádico en algunos medios como Canal Sur, que en tiempos de crisis ya no apoya el baloncesto como antes.

Juanma es el número 14 de Maristas Málaga, al lado de un joven Javier Imbroda, entrenador de ese equipo y luego del Unicaja 1995 de este "post". 

El otro artículo que salió hace poco es de Javier Ortiz, ya lo mencioné y habla sobre otro de los integrantes de esa mítica generación, Gaby Ruíz, pero lo vuelvo a enlazar. Yo recuerdo especialmente la extraordinaria técnica del jugador de Santa Coloma, que hoy tiene una tienda de ropa en el centro comercial de la Cala del Moral.

Gaby Ruíz junto a Nacho Rodríguez. En segundo plano se puede ver a Tomás Jofresa, que también jugó en Málaga, aunque, en mi opinión, no aportó demasiado. Abajo un vídeo de ese equipo del Club Baloncesto Málaga 1994-95.

miércoles, 31 de julio de 2013

Manel Bosch, Serguei Babkov (2) y el Unicaja de Málaga 94-95.

Subcampeones en la edición de la Liga ACB 1994-95 estos dos hombres fueron claves para conseguir este éxito. 

Era su tercera temporada en Málaga y jugaba de alero. Manel Bosch Bifet, (Lérida, 19/09/1967), histórico de la Liga ACB, con 18 temporadas y 530 partidos jugados, tardó en hacerse al equipo de la Costa del Sol, pero cuando lo hizo fue determinante para que terminaran de conjuntarse todas las piezas de un conjunto que hizo historia en el baloncesto español, el Unicaja que estuvo a punto de hacerse con la Liga ese año frente al Barcelona. Esa final sigue siendo la más vista de la historia y esa temporada fue su consagración. 

Lo recuerdo perfectamente. El run-run era contínuo en el pabellón de Ciudad Jardín cuando fallaba sus lanzamientos el jugador catalán. En su primera temporada en el C.B. Málaga (Unicaja), la de la fusión de los dos equipos ACB de la ciudad, Maristas con el Caja de Ronda, jugó 19 partidos y su media fue de 5,7 puntos por partido con porcentajes del 44% en tiros de dos y del 36% en triples. En la segunda aumentó sus partidos a 31 (y sus minutos) y su aportación ascendió a 7,4 puntos (52% en tiros de dos y 51% en triples). La mejoría era obvia, pero en la 94-95 el run-run se transformó en admiración. Con casi 10 puntos y 3 rebotes (55% en tiros de dos y 44% en triples) por partido en los 38 que jugó ese año, se convirtió en pieza imprescindible.

Desde el lado izquierdo, era zurdo, ametrallaba con su rápido aunque poco ortodoxo lanzamiento (377 triples anotados en su carrera en la ACB). Era un poco "pato", no tenía el dominio de fundamentos que tenía su compañero titular en las alas del equipo, Bavkov, pero era su perfecto complemento y ambos la clave del equipo, a mi entender: la defensa rival ya no sabía a quién cubrir, los dos abrían el campo y el juego, pues luego estaba la verdadera referencia del equipo que jugaba por dentro, Michael Ansley, que al mismo tiempo también lanzaba con acierto desde fuera.

Serguei, con su imparable uno contra uno, que podía finalizar en entrada a canasta, aunque por su potencia también podía culminar en mate, o en lanzamiento a media distancia o sencillamente ejecutar su tiro de tres, era un jugador total, pues el ruso también aportaba pases, defensa... en fin, ya hablé de él. Pero si veía que estaba cubierto como no era egoísta, devolvía el balón que rápidamente llegaba al otro lado donde estaba Manel, y al revés. Todo ello no hubiera sido posible sin un base como Nacho Rodríguez pasando con rápidez de un lado a otro. 

El equipo que dirigíael entrenador Javier Imbroda tenía más piezas importantes y complementarias: Kenny Miller y Alfonso Reyes por dentro, Curro Avalos, Ernesto Serrano, Dani Romero y Gaby Ruíz por fuera. Y un ala-pivot que sigue en activo en la ACB (el único del grupo incluído Imbroda, un día tocará hablar de él) en el C.B. CanariasRicardo Guillén. De Gaby Ruíz escribe Javier Ortiz en el espacio de la Liga Endesa.

Volviendo con Manel

Tras respirar aliviado al conseguir la Liga después del sufrimiento de ir perdiendo 2 a 1 con factor cancha en contra y con el triple que falló Ansley en el cuarto partido, el entrenador azulgrana Aíto García Reneses pidió a su directiva que ficharan a Bosch. En su etapa barcelonista conseguiría dos títulos de Liga, además de jugar dos finales europeas. 

Inciso: Esta es una constante en la historia del Barcelona (y seguramente  del otro club poderoso, el Real Madrid). Es experto en desactivar equipos fichando a sus jugadores más determinantes. El Unicaja sin Manel Bosch no fue el mismo la temporada siguiente a pesar de jugar Euroliga. Otro ejemplo se da esta temporada 2012-13, en la que se han cargado al Baskonia al quitarles a Brad Oleson. Ni han llegado a las semifinales. Pero al que hundieron del todo fue al C.B. Granada, que les vende a Joe Ingles en la temporada 2010-11 para completar el descenso y desaparecer al año siguiente. Que no los hubieran vendido, ya, es fácil decirlo. Pero la cosa siempre ha estado muy "malita" y el Barça tiene mucha pasta.

El ilerdense, jugando con el equipo de veteranos del Barcelona

Manel Bosch, que en sus primeros años jugó en el Español de Barcelona, Granollers Cai de Zaragoza pasó del Barcelona al Caja San Fernando de Sevilla donde volvería a jugar las finales de Liga y Copa, de ahí a Cantabria para terminar en el equipo de su tierra, el Lleida, donde se retiró. En la selección sub-22 había obtenido la medalla de bronce en el Mundial de 1989 y fue 41 veces internacional con España con un bronce en el Eurobasket de Roma en 1991 como logro más importante.





Por cierto, que a mi Manel Bosch, del que no se encuentran muchas fotos en internet, me recuerda bastante al futbolista Lionel Messi 

Actualmente representa a jugadores y da charlas en empresas como se ve en la foto en la que está a la izquierda y en la que también aparecen Roberto Dueñas (en el centro) y Quique Andreu (en la derecha).